lunes, 21 de julio de 2008

Desarrollo

Por: Mariana Bobadilla Jiménez


El desarrollo se concibe como un proceso mediante el cual un organismo vivo o institucional mejora o crece respecto a un estado anterior. De esta manera la sociedad como organismo puede desarrollarse y buscar siempre un estado mejor al que le antecede, sin embargo, con base a nuestra experiencia y condición actual, es preciso que se considere a este concepto la sustentabilidad. Ello implica que cualquier avance no demerite el beneficio que puedan obtener las generaciones futuras o contemple un horizonte de planeación más allá de las generaciones actuales. (Equidad intergeneracional) asimismo, contemple que el bienestar que se obtenga en una sociedad, no vaya en contra del bienestar de otra sociedad en el presente, como sucede entre naciones ricas y pobres (Equidad intrageneracional).


El término desarrollo sostenible se aplica generalmente en el contexto socio-económico y fue formalizado por primera vez en el Informe Brundtland (1987), el cual consolida una visión crítica del modelo de desarrollo, adoptado por los países industrializados e imitado por las naciones en desarrollo, destacando la incompatibilidad entre los modelos de producción y consumo vigentes entre países ricos y pobres. Esta definición se asumió también en el principio tercero de la Declaración de Río (1992): “Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer….a las futuras”

A pesar de esta promesa, el desarrollo sostenible no se centra exclusivamente en las cuestiones ambientales, sino en las políticas de desarrollo sostenible que afectan las áreas económica y social. En economía el desarrollo implica la aplicación de recursos humanos, físicos, naturales y financieros para satisfacer las demandas del mercado efectivas o prospectivas y otras necesidades humanas2. El desarrollo sostenible considera la base de recursos vivos y materiales respecto a la conservación, y las ventajas y desventajas de las medidas alternas para las generaciones futuras. Permite el uso de recursos no renovables en forma eficiente con miras a la sustitución de otros recursos naturales en su debido momento. Estos conceptos de desarrollo se contraponen de manera inevitable a los intereses de empresas y sociedad en las consideraciones de corto plazo, puesto que no significa que las necesidades de hoy, sean las mismas al las de mañana. La conceptualización de las necesidades futuras esta muy lejos de nuestro alcance debido a la incertidumbre, es decir, es impredecible saber que necesidades habrá en el mañana. Es posible por ejemplo, que los intentos de esta generación en la disminución del uso de petróleo, no influyan en su utilización en el futuro, tal vez sería inútil dejar de explotarlo si las generaciones futuras no le darán alguna aplicación. Con esto no quiero decir que se haga uso desmedido de nuestras fuentes de energía actuales, pero es factible que entre las fuentes de energía que predominen en el futuro sean la energía solar o geotérmica, eólica u otra, aun cuando en nuestro tiempo no han sido tan eficientes, el mismo concepto de desarrollo nos dice que las tecnologías también crecen en un continuo, de igual manera los cambios en los estilos de vida y en el transporte podrían tener efectos similares en el desarrollo de nuevas tecnologías, políticas o cambo en utilización de los recursos naturales.


El principal problema en la implementación de políticas sustentables en el desarrollo es que, aunque benéficas, casi siempre sus horizontes temporales son menores a las que puedan resolver, lo cual no es de reprobarse cuando es difícil hacer predicciones en un mundo tan dinámico e impredecible, tan sólo basta dar una mirada al pasado (en nuestro propio tiempo y contexto) y ver cuantos inventos, descubrimientos, tecnologías han surgido en las últimas décadas. Si bien se reconoce que entre el siglo XX y XXI ha habido el mayor crecimiento humano, tecnológico, económico etcétera, nosotros no podemos culpar a las generaciones pasadas por los problemas que tenemos como consecuencias de este crecimiento. En mi opinión deberíamos de centrarnos en una equidad en esta generación lo cual ya está plena de desafíos, y ver al desarrollo como un proceso continuo y adaptable de acuerdo a los estilos de vida.

El hombre se ha consolidado en diferentes sociedades ha abatido enfermedades e incluso sobrepasado alcances “no humanos” (como ir a la luna) así de manera obstinada se ha mantenido en la faz de la tierra como resultado de supervivencia, en mi concepción el hombre seguirá así por tiempo indefinido, hasta que el propio tiempo de la tierra (lejos de la mano del hombre) se lo permita.


1. http://www.oarsoaldea.net/agenda21/?q=es/node/7
2. Gilpin, A. 2006. Capitulo 4º. Desarrollo sostenible en: Economía ambiental. Un análisis crítico. 2ª reimpresión. Ed. Alfaomega, S.A. de C.V. México. 89-112pp.